Triana, personalidad y encanto en el barrio más conocido de Sevilla

[:es]Triana

A orillas del Guadalquivir se encuentra Triana, un barrio sevillano que, por su especial idiosincrasia, es una especie de isla dentro de una isla, una Sevilla dentro de Sevilla. Uno de esos lugares que no debes dejar de visitar por su singular belleza, solera y personalidad, forjada por los siglos de historia y la mezcla de culturas como la morisca y la gitana… y cuna de famosos toreros, cantaores y bailaores de flamenco, artistas e insignes marineros.

Dejando a parte las interpretaciones mitológicas, el origen del barrio de Triana se remonta, como el de Sevilla, a la antigüedad y bien podría ser celtíbero, romano o árabe. De hecho, algunos historiadores afirman que el nombre proviene de la unión del término romano ‘Tri’ (tres) y del celtíbero ‘Ana’ (río), los tres ríos en los que se dividía el Guadalquivir en esa zona; sin embargo, otros eruditos creen que se trata de una evolución del nombre del emperador Trajano, y otros especialistas, se decantan por una procedencia árabe de las palabras Atrayana o Athriana (allende el río).

Para llegar al popular barrio de Triana desde el Hotel Palacio de Villapanés, sólo tendrás que dirigir tus pasos hacia el oeste de la ciudad, atravesar parte del casco antiguo y en unos 20 minutos aparecerá en tu vista el río Guadalquivir y el famoso Puente de Triana, también llamado Puente de Isabel II; el puente de hierro más antiguo de España, diseñado por el famoso Eiffel, que sustituyó en el 1852 al Puente de Barcas, una arcaica plataforma árabe de madera que la unía con la ciudad desde 1171. Es decir, en unos 20 minutos de ligera caminata descubrirás un barrio que es el ‘perfume’ de Sevilla, la esencia de nuestra ciudad.

Desde allí puedes continuar el tour por la llamativa calle Betis de casas de colores y admirar la ribera del río, con la Torre del Oro y la Maestranza enfrente y la hermosa vista de Sevilla de fondo… o ir a la Plaza del Altozano, donde sobre los restos del Castillo de San Jorge, antigua sede de la Inquisición, se levanta el Mercado de Abastos, donde observarás la vida cotidiana de los sevillanos, podrás comprar flores para tu pareja o adquirir piezas de la famosa y elaborada cerámica de los maestros alfareros trianeros o, por qué no, ver en su teatrillo Casala un divertido espectáculo teatral, musical o de magia.

Muy cerquita encontrarás la Capillita del Carmen, una menuda pero coqueta ermita en honor de la patrona de los marineros…, porque Triana es muy marinera, el río dio vida a pescadores y fue la puerta de entrada de los mercantes y navíos de la Armada española en la conquista y colonización de América. De este singular barrio es Rodrigo de Triana, el marinero, que gritó “Tierra” tras avistar por primera vez el Nuevo Mundo.

Luego, puedes perderte por cualquiera de sus innumerables rincones, ‘colarte’ en un patio andaluz y embriagarte con su aroma y, si tienes suerte, toparte con una espontánea actuación flamenca. A continuación, date un paseo, atraviesa el barrio por la peatonal calle de San Jacinto, donde te recomendamos tapear en alguna de sus tabernas, como la Blanca Paloma…, o descubre la Iglesia de San Jacinto e, incluso, dirígete a la Isla de la Cartuja.

De regreso al hotel visita en la calle Pureza la Iglesia de Santa Ana, el primer templo cristiano que se construyó en Sevilla, el Paseo de la O, donde te sorprenderán las exposiciones artísticas callejeras de pintura, artesanía… y, si ya se ha hecho de noche, haz una parada de nuevo en la calle Betis y disfruta del ambientazo que te encintrarás en los numerosos restaurantes, terrazas, tablaos flamencos y bares de copas que la abarrotan.

Province-de-seville-Quartier-de-triana-a-cote-du-fleuve-guadalquivir

puente-triana-sevilla_evento_127_31005_B[:en]Triana

A orillas del Guadalquivir se encuentra Triana, un barrio sevillano que, por su especial idiosincrasia, es una especie de isla dentro de una isla, una Sevilla dentro de Sevilla. Uno de esos lugares que no debes dejar de visitar por su singular belleza, solera y personalidad, forjada por los siglos de historia y la mezcla de culturas como la morisca y la gitana… y cuna de famosos toreros, cantaores y bailaores de flamenco, artistas e insignes marineros.

Dejando a parte las interpretaciones mitológicas, el origen del barrio de Triana se remonta, como el de Sevilla, a la antigüedad y bien podría ser celtíbero, romano o árabe. De hecho, algunos historiadores afirman que el nombre proviene de la unión del término romano ‘Tri’ (tres) y del celtíbero ‘Ana’ (río), los tres ríos en los que se dividía el Guadalquivir en esa zona; sin embargo, otros eruditos creen que se trata de una evolución del nombre del emperador Trajano, y otros especialistas, se decantan por una procedencia árabe de las palabras Atrayana o Athriana (allende el río).

Para llegar al popular barrio de Triana desde el Hotel Palacio de Villapanés, sólo tendrás que dirigir tus pasos hacia el oeste de la ciudad, atravesar parte del casco antiguo y en unos 20 minutos aparecerá en tu vista el río Guadalquivir y el famoso Puente de Triana, también llamado Puente de Isabel II; el puente de hierro más antiguo de España, diseñado por el famoso Eiffel, que sustituyó en el 1852 al Puente de Barcas, una arcaica plataforma árabe de madera que la unía con la ciudad desde 1171. Es decir, en unos 20 minutos de ligera caminata descubrirás un barrio que es el ‘perfume’ de Sevilla, la esencia de nuestra ciudad.

Desde allí puedes continuar el tour por la llamativa calle Betis de casas de colores y admirar la ribera del río, con la Torre del Oro y la Maestranza enfrente y la hermosa vista de Sevilla de fondo… o ir a la Plaza del Altozano, donde sobre los restos del Castillo de San Jorge, antigua sede de la Inquisición, se levanta el Mercado de Abastos, donde observarás la vida cotidiana de los sevillanos, podrás comprar flores para tu pareja o adquirir piezas de la famosa y elaborada cerámica de los maestros alfareros trianeros o, por qué no, ver en su teatrillo Casala un divertido espectáculo teatral, musical o de magia.

Muy cerquita encontrarás la Capillita del Carmen, una menuda pero coqueta ermita en honor de la patrona de los marineros…, porque Triana es muy marinera, el río dio vida a pescadores y fue la puerta de entrada de los mercantes y navíos de la Armada española en la conquista y colonización de América. De este singular barrio es Rodrigo de Triana, el marinero, que gritó “Tierra” tras avistar por primera vez el Nuevo Mundo.

Luego, puedes perderte por cualquiera de sus innumerables rincones, ‘colarte’ en un patio andaluz y embriagarte con su aroma y, si tienes suerte, toparte con una espontánea actuación flamenca. A continuación, date un paseo, atraviesa el barrio por la peatonal calle de San Jacinto, donde te recomendamos tapear en alguna de sus tabernas, como la Blanca Paloma…, o descubre la Iglesia de San Jacinto e, incluso, dirígete a la Isla de la Cartuja.

De regreso al hotel visita en la calle Pureza la Iglesia de Santa Ana, el primer templo cristiano que se construyó en Sevilla, el Paseo de la O, donde te sorprenderán las exposiciones artísticas callejeras de pintura, artesanía… y, si ya se ha hecho de noche, haz una parada de nuevo en la calle Betis y disfruta del ambientazo que te encintrarás en los numerosos restaurantes, terrazas, tablaos flamencos y bares de copas que la abarrotan.

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