Un americano enamorado de Sevilla

Washington Irving, famoso escritor romántico, e insigne embajador norteamericano y de la cultura hispánica, llegó a Sevilla en 1828 para realizar un trabajo sobre Cristóbal Colón. Se hospedó en el barrio de la judería, en una señorial casona en el Callejón del Agua, a escasos 10 minutos del Palacio de Villapanés. Como cualquier turista que visita Híspalis pronto quedó prendado del monumental patrimonio de la ciudad, del trato de sus gentes y del encanto de sus tertulianos. El descubrimiento de la ciudad de Sevilla le motivó para recorrer España con tal pasión y curiosidad que se convirtió en un erudito conocedor de sus rincones, en uno de los mejores hispanistas y, sobre todo, en uno de los más importantes difusores de todos los tiempos del Legado Andalusí.

Suya es una de las rutas turísticas de Andalucía más conocidas que lleva su nombre: ruta Washington Irving. Designada Gran Itinerario Cultural del Consejo de Europa en 2004. Una ruta que nace en Sevilla, trascurre por emblemáticos lugares como Alcalá de Guadaira, Carmona, Marchena, Écija, Osuna, Estepa, Antequera, Archidona, Loja, Alhama de Granada, Montefrío Íllora, Fuente Vaqueros, Santa Fe… y finaliza en Granada, donde creó uno de sus libros más populares y mundialmente reconocidos: Cuentos de la Alhambra.

Un romántico y delicioso relato que mezcla con maestría y fidelidad la fantasía con leyendas hispanoárabes. Y como viajero incansable por una España pobre, retrasada, convulsa en un constante e inestable devenir político… y fruto de su especial sentido del humor, es suya la socarrona e irónica célebre frase: “Por mi parte he viajado lo suficiente por España como para haber llegado a la conclusión de que, después de todo, una cama no es un artículo de indispensable necesidad”. Buen diplomático sin duda este americano de los albores del silo XIX…, pero ¡Ay si hoy levantara la cabeza! ¿Se atrevería a decir lo mismo? Cómo ha cambiado la oferta turística de Sevilla, donde un visitante puede elegir ser ‘mimado’ en singulares y majestuosos hoteles de cinco estrellas como el nuestro: el Hotel Palacio de Villapanés.

Enamorado de Sevilla

Un auténtico palacio, restaurado al detalle, repleto de rincones románticos y dotado de las últimas tecnologías y servicios, como su completo spa wellness, donde relajarse utilizando su propia colección de jabones naturales de aceite de oliva. Ofrece 50 exclusivas suites de 30, 40 ó 50 m2, decoradas al detalle y equipadas con domótica, televisores Loewe, WiFi, camas de ensueño… ¿Qué nuevas experiencias y obras maestras le inspirarían la Sevilla de la actualidad a este empedernido romántico? ¿Sería Washington Irving otro enamorado del Hotel Palacio de Villapanés? Seguro. Al menos su alma se pasea por Sevilla.

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