Pon a prueba tus sentidos en el Palacio de Villapanés

Cuando viajamos y nos alojamos en un hotel, comemos en un restaurante o tomamos una cerveza en la terraza de moda, buscamos algo más que la mera prestación del servicio esperado.

Siempre que salimos encantados con un lugar es porque la experiencia que hemos tenido va más allá de lo que esperamos. Esto es SERVICIO con mayúsculas. Una sola palabra que engloba infinidad de pequeños detalles que hacen que dicha experiencia sea inolvidable.

En el Hotel Palacio Villapanés conocemos bien cuál es el servicio que esperan nuestros clientes. Concretamente, somos especialistas en ofrecer todo aquello que nuestros huéspedes no esperan. Esto es para nosotros el servicio. Quizá, por este motivo, y por el encanto del Palacio de los Marqueses de Villapanés, nuestros clientes repiten y vuelven a alojarse en nuestras espléndidas estancias.

Pero, si no conoces todavía esta joya arquitectónica del siglo XVIII en pleno centro de Sevilla, lee atentamente lo que podrás sentir en el momento en el que decidas cruzar nuestra gran puerta principal de piedra del año 1728.

Claridad

Decía Juan Ramón Jiménez que “sobre las calles que huelen a cera, sobre las azoteas con macetas, se va viendo la luz de plata, y en el fresco y puro azul matutino, aún negro, se oyen volar palomas que no se ven”.

Hay lugares sombríos y noctámbulos donde las experiencias se refugian para huir de la claridad. En el Hotel Palacio Villapanés, la noche dura, pero lo preciso. Se trata de un descaso para la vista para volver a disfrutar de la luz tan especial que envuelve este singular Palacio.

Podrás disfrutar de la claridad que permite visualizar la belleza fragmentada y sorprendente de cada uno de los rincones del Hotel.

Misterio

En Villapanés, la música ambiental del día a día, es el perfecto y programado corte del silencio. Si quieres comprobarlo, sólo tienes que entrar en el Hotel Palacio Villapanés para comprobar la melodía rítmica del paso de los años. Si quieres escuchar el sonido misterioso del silencio de nuestro Hotel, sólo tienes que detenerte en nuestro patio central o en cualquiera de nuestras estancias.

Entenderás por qué le llaman “el hotel de los matices”. Sus encantos se sugieren en medio de los silencios donde los sonidos brotan en la armonía de nuestra fuente.

Tacto

El tacto no sólo reside en las yemas de los dedos que sienten todos los materiales y restauración de nuestro hotel y restaurante. El tacto está también en la forma de actuar de cada una de las personas que trabajan en el Hotel Palacio Villapanés. Es tanto lo que entra por este sentido que el huésped se siente el dueño del Palacio, como si fuera suyo. En este momento el confort total cobra forma y la experiencia es sublime.

Olfato

En Villapanés, el año no comienza el uno de enero.  Cada día y cada noche es un comienzo, una experiencia, un despertar. Sevilla huele a azahar recién nacido en las humedades del invierno, un olor que se cuela sin permiso en todas las estancias del Palacio.

Gusto

Para aquellos que poseen la cualidad compleja del buen paladar y del buen gusto, en el Hotel Palacio Villapanés encontrarán lo exquisito.

Nuestro restaurante ofrece una carta representativa de la esencia de la cocina mediterránea, que más que una historia es una forma de entender la vida y que refleja la manera de ser, la forma de vivir y la personalidad afable y distinguida del carácter andaluz.

Si quieres darte un baño de sentidos, debes conocer la experiencia Villapanés: Sevilla en estado puro.

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